Que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos. Que se pierda conmigo para después rescatarme de laberintos sin sentido. Alguien que disfrace mis días malos y los convierta en buenos. Que no se enoje si no me entiende, ni me entiendo y lo mareo. Que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer. Alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin ir de la mano. Que de vez en cuando decida perseguirme en los bares y conocerme otra vez. Que me mire, yo lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio. Alguien que esté loco por mi, y me soporte hasta en los días de resaca. Que si se pone animal, sea sólo en la cama y me mate a besos por la mañana. Que si mira a otra, luego me guiñe un ojo y se ría de mis celos de papel. Y sobre todo, que no tenga que perderme cuando se de cuenta que me ha encontrado.
